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sábado, 18 de junio de 2016

IDENTIFICAN CÉLULAS CEREBRALES QUE AYUDAN A COMBATIR EL APETITO




Hace unos veinte años, se dio un gran paso adelante en el conocimiento científico de la obesidad cuando unos investigadores descubrieron que nuestro apetito está controlado por una sustancia clave llamada leptina. La leptina es una hormona que es producida por nuestras células adiposas, y que es suministrada por la sangre al cerebro para indicarle que estamos llenos y que podemos parar de comer. Pero aunque poco después se descubrieron receptores para la leptina en el hipotálamo, un área del cerebro que regula el consumo de alimentos y el peso corporal, ha seguido estando poco claro cómo se detecta exactamente la leptina.
Así que hace unos cuatro años, el equipo de la Dra. Maia Kokoeva, de la Universidad McGill en Canadá, se propuso explorar qué células cerebrales podrían jugar un papel en el proceso de la detección de la leptina y del aumento de peso. La respuesta ha resultado estar en una zona del cerebro conocida como eminencia media.
La eminencia media es una estructura cerebral en la base del hipotálamo. Se parece a un ajetreado centro de comunicaciones o mercado central a través del cual hormonas y sustancias de varios tipos viajan en ambas direcciones entre el cerebro y el torrente sanguíneo para asegurar que el cuerpo funcione sin problemas.
Kokoeva, Tina Djogo y Sarah Robins han descubierto ahora que sin un grupo de células en particular (conocidas como células gliales NG2) en su lugar en la eminencia media, los receptores de leptina en el cerebro nunca reciben los mensajes del cuerpo diciendo que está saciado.
Teniendo en cuenta el gran caudal de señales que pasa por la eminencia media, el equipo de investigación se preguntó si las células gliales NG2 podrían intervenir en la detección de la leptina y por tanto en el control del apetito. A fin de comprobarlo, se usó un fármaco para matar las células gliales NG2 en la eminencia media de un grupo de ratones y después los investigadores observaron si había alguna diferencia en el consumo de comida. Los resultados fueron contundentes.
A los tres días de empezar a recibir la medicación, algunos de los ratones ya habían empezado a comer más en comparación con el grupo de ratones que no la habían recibido. Y a partir de los 30 días, el peso de algunos de los ratones deficientes en células gliales NG2 se había duplicado, pasando de 25 gramos a unos 50.
El equipo de Kokoeva espera que la identificación de las células gliales NG2 en la eminencia media como elementos cruciales en el peso corporal y el control del apetito abrirá una vía para el desarrollo de nuevas técnicas antiobesidad encaminadas a mantener o aumentar la población de células gliales NG2 en la eminencia media.


viernes, 17 de junio de 2016

LAS MICROGLÍAS PODRÍAN AYUDAR A COMBATIR EL ALZHÉIMER


Los resultados de un nuevo estudio indican que los conjuntos de ciertas células en el cerebro protegen contra el Mal de Alzheimer al refrenar la propagación de las dañinas placas amiloides.
Lo descubierto por el equipo de Jaime Grutzendler, de la Universidad Yale en Estados Unidos, aporta pruebas adicionales de que los subproductos de la inflamación de esas células inmunitarias quizá no tengan la culpa del Mal de Alzheimer que se les ha venido atribuyendo.
Por las placas amiloides, el sello distintivo del Mal de Alzheimer, se encuentran grandes cantidades de unas células del sistema inmunitario llamadas células microgliales (microglías). Algunos científicos teorizaron que las toxinas liberadas por las microglías intentando atacar a las placas contribuyen a dañar las células cerebrales de la zona.
Usando un modelo de ratón de la enfermedad de Alzheimer, el equipo de Grutzendler, Peng Yuan y Carlo Condello estudió una rara mutación genética del gen TREM2 que bloquea la capacidad de las microglías para responder adecuadamente a ciertas amenazas contra el cerebro. Estos investigadores encontraron que las placas en el cerebro de los ratones con esta mutación estaban recubiertas con fibras puntiagudas proyectándose hacia fuera. TREM2 y su equivalente humano, que en su forma mutada aumentan el riesgo de Alzheimer, parecen ser cruciales a la hora de permitir que las microglías acorralen y contengan el progreso de las placas amiloides, limitando por tanto los daños que dichas placas provocan, tal como razonan los autores del estudio.
Las diferencias en la capacidad de las microglías para acorralar a las placas podrían ayudar a explicar por qué algunos individuos con una gran cantidad de placas amiloides nunca desarrollan los déficits cognitivos asociados con el Mal de Alzheimer. En cambio, en otros individuos, el proceso de envejecimiento podría volver ineficientes a las microglías en su tarea de contención del progreso de dichas placas, contribuyendo por tanto a la pérdida de memoria y de habilidades cognitivas, característica de esa enfermedad, tal como Grutzendler sugiere.


miércoles, 15 de junio de 2016

NUEVO GEN IMPLICADO EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE


El investigador Ikerbasque Koen Vandenbroeck que dirige el laboratorio Neurogenomiks, del centro Achucarro y la UPV/EHU, en España, junto con varios grupos nacionales e internacionales ha demostrado que una variante genética en el cromosoma 5q11, el cual está asociado con la susceptibilidad a padecer esclerosis múltiple, regula fuertemente un gen llamado ANKRD55. ANKRD55 es un gen con función desconocida.
La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad neurológica, caracterizada por la desmielinización y la aparición de lesiones neurodegenerativas y crónicas del sistema nervioso central. Actualmente se desconocen las causas que la producen, aunque se sabe que hay diversos mecanismos autoinmunitarios implicados.
La comunidad investigadora ya conoce que las variantes genéticas producen cambios en el código del componente del ADN, y que para poder comprender sus efectos biológicos, se deben estudiar los efectos de la expresión del gen correspondiente, es decir, los cambios en el RNA mensajero y en las proteínas.
El grupo de investigación Neurogenomiks, vinculado al centro Achucarro Basque Centre for Neuroscience (EHUtaldea) y a la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) acaba de publicar un artículo de investigación en la prestigiosa revista científica Journal of Immunology en el que han conseguido demostrar que el gen denominado ANKRD55 produce 3 transcritos distintos de RNA mensajero, y que la variante genética asociada con EM aumenta fuertemente la producción de esos transcritos.
El responsable de esta investigación, el investigador Ikerbasque Dr. Koen Vandenbroeck, subraya que “además, hemos descubierto y probado que esto se da específicamente en el caso de una cierta categoría de células inmunes, llamadas células T CD4+. Esto sugiere que ANKRD55 ejerce en estas células una función biológica importante que ahora necesitará ser descifrada. Es importante señalar que la región del cromosoma 5q11 contiene varios genes conocidos que juegan un papel en la respuesta inmune. Sin embargo, nuestros datos apuntan claramente a ANKRD55 como el gen crucial en esta área.
Las células T CD4+ son de crucial importancia en la generación de respuestas inmunitarias celulares protectoras y se piensa que están desreguladas en esclerosis múltiple. Este estudio concluye que el gen ANKRD55 puede jugar un papel fundamental en esta desregulación.
Además de ello, el equipo ha conseguido demostrar que las proteínas de ANKRD55 residen en los núcleos de las células, y eso sugiere que pueden jugar un papel relevante en los procesos específicos que tienen lugar en el núcleo celular, como la transcripción de genes. Este trabajo, que se ha desarrollado en colaboración con el grupo de la Dra. Carmen Guaza del Instituto Cajal de Madrid, y los Dres. X. Montalban y M. Comabella del Val d’Hebron Institut de Recerca en Barcelona, supone un avance significativo en la comprensión de la biología del gen ANKRD55 y de las proteínas que expresa, dado que descubre a un nuevo actor en el proceso de neuroinflamación que se da en la Esclerosis Múltiple. Así, los resultados de este estudio potenciarán un estudio en profundidad de ANKRD55, con el objetivo último de abrir vías diagnósticas y terapéuticas en beneficio de los pacientes que sufren EM. 

martes, 14 de junio de 2016

EL ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA REDUCE LA INFLAMACIÓN EN LAS ARTICULACIONES

Los expertos señalan que este tipo de aceite contiene una fracción polifenólica que favorece la disminución de la inflamación de las articulaciones. Para alcanzar estas conclusiones, el grupo de investigación Farmacología Experimental y Farmacia Clínica de la Universidad de Sevilla, dirigido por la catedrática de Farmacología Catalina Alarcón de la Lastra, en España, observó durante dos meses la evolución de dos grupos de animales, uno alimentado con aceite de girasol como fuente lipídica, y otro con aceite de oliva virgen extra.
Tras el periodo de estudio, la inflamación de las articulaciones de los ratones alimentados con aceite de oliva virgen extra había disminuido considerablemente frente a los que no lo habían consumido.
“En este estudio observamos tanto a nivel macroscópico  como a nivel tisular cómo el aceite de oliva virgen extra, que se caracteriza por su alto contenido en polifenoles, fue capaz de disminuir una serie de mediadores y parámetros bioquímicos implicados en los procesos inflamatorios”, explica Mª Ángeles Rosillo, autora principal del trabajo.
Estudios previos señalan que la incidencia de esta enfermedad articular es menor en los países mediterráneos, por ello, estas investigadoras quieren ahora dar un paso más y extrapolar estos resultados a ensayos clínicos en colaboración con el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
“El consumo de aceite de oliva virgen extra previene el desarrollo de la artritis reumatoide experimental. El descubrimiento de esta acción beneficiosa del aceite de oliva virgen extra refuerza la hipótesis de utilizarlo como estrategia preventiva y terapéutica en el tratamiento de esta patología articular pudiendo reducir la aparición de efectos adversos que acompañan a la farmacoterapia clásica”, afirma la investigadora.



lunes, 13 de junio de 2016

LA DIETA MEDITERRÁNEA NO IMPLICA UN AUMENTO DE PESO




Una dieta mediterránea rica en grasas vegetales como aceite de oliva virgen extra y frutos secos no implica un aumento de peso en comparación con una dieta baja en grasas. /  Fotolia
Un estudio publicado en la revista médica The Lancet Diabetes & Endocrinology indica que ciertas recomendaciones actuales sobre salud generan una percepción errónea sobre los efectos de la ingesta de grasas de la dieta mediterránea, de reconocidos beneficios para la salud. El trabajo ha estado liderado por Ramón Estruch, de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona (UB).
Según los autores, las evidencias científicas apuntan a que el contenido total en lípidos no es un indicador adecuado para valorar los efectos negativos o beneficiosos de los alimentos. En esta línea, las grasas de los frutos secos, del pescado y de aceites vegetales ricos en compuestos fenólicos son más saludables que los lípidos procedentes de la carne y los alimentos procesados.
Los participantes que más redujeron su peso siguieron la dieta mediterránea no restringida en calorías y rica en aceite de oliva
"Más de cuarenta años de política nutricional han abogado por una dieta baja en grasas; pero estamos constatando que esta tiene muy poco impacto en el control de los niveles de obesidad", explica Estruch, que también es miembro del CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición del Instituto de Salud Carlos III.


El nuevo estudio "muestra que una dieta mediterránea rica en grasas vegetales como el aceite de oliva y los frutos secos tiene poco impacto sobre el peso corporal o el perímetro abdominal en comparación con los efectos de una dieta baja en lípidos. La dieta mediterránea tiene beneficios para la salud bien conocidos e incluye grasas saludables (aceites vegetales, pescado y frutos secos)", subraya el investigador.
La obesidad es un factor de riesgo para diversas patologías como enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2, cáncer, patologías musculoesqueléticas, etc. Para evitarla, es recomendable el ejercicio físico y una dieta baja en grasa: hasta un límite del 30% de lípidos en la ingesta total de energía, según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y otras entidades internacionales.
Diversos estudios han constatado que la dieta mediterránea –que incluye grasas saludables– puede ayudar a reducir los riesgos para la salud. Sin embargo, las prevenciones contra la ingesta de grasas hacen que todavía se recomienden más dietas pobres en lípidos para perder peso corporal.


La investigación incluyó 7.447 participantes (hombres y mujeres, entre 55 y 80 años), y se llevó a cabo en once hospitales de toda España durante el periodo 2003-2010. Los participantes fueron divididos en tres grupos según el tipo de alimentación que seguían.
El primero llevó una dieta mediterránea no restringida en calorías y rica en aceite de oliva. El segundo, una dieta mediterránea sin restricción calórica y rica en frutos secos. El tercer grupo llevó una dieta baja en todo tipo de grasas. Todos los participantes tenían un perfil de alto riesgo cardiovascular o eran diabéticos de tipo 2, y más del 90% tenían sobrepeso o eran obesos.
El perímetro abdominal aumentó más en el grupo que seguía una dieta baja en grasas, en comparación con los grupos con dieta mediterránea
Después de cinco años, el consumo total de grasas se había reducido en el grupo de la dieta baja en lípidos; mientras que había aumentado ligeramente en los dos grupos que seguían una dieta mediterránea. Según los resultados, en general todos los participantes perdieron peso: en concreto, los que más redujeron su peso corporal seguían la dieta mediterránea no restringida en calorías y rica en aceite de oliva. En cuanto al perímetro abdominal, aumentó más en el grupo que seguía una dieta baja en grasas, en comparación con los grupos con dieta mediterránea.
En un comentario a este artículo científico, el profesor Dariush Mozaffarian (Universidad de Tufts, Boston), subraya que "se deben revisar las pautas dietéticas para eliminar los límites arbitrarios y obsoletos sobre el consumo total de grasas en la dieta".

El experto agrega que "también se han de eliminar los prejuicios y advertencias contra opciones más saludables y ricas en grasas, por ejemplo, frutos secos, aceites vegetales ricos en componentes fenólicos, yogur o, incluso, queso. Debemos dejar de lado el mito de que los alimentos pobres en grasas y calorías conducen a un aumento menor de peso. Esta ilusión se traduce en políticas paradójicas que se centran en el cómputo total de las calorías y no en la calidad de los alimentos".
Para Mozaffarian, el contenido en grasas de los alimentos no es un indicador útil para estimar los efectos positivos o negativos que tienen sobre la salud a largo plazo. "La evidencia científica moderna es compatible con la opción de comer más calorías procedentes de la fruta, los frutos secos, los vegetales, el grano, el pescado, los yogures, los aceites vegetales, etc., y menos calorías de productos procesados ricos en almidón, azúcar, sal o grasas trans", concluye.

domingo, 12 de junio de 2016

NARIZ ARTIFICIAL PARA DETECTAR EL CÁNCER DE PULMÓN


Partiendo del concepto de nariz artificial, con el aliento del paciente y una serie de sensores que lo analizan con algoritmos matemáticos, un equipo internacional de científicos con participación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en España, ha diseñado una herramienta para diagnosticar cáncer de pulmón.
“Este método se utiliza para identificar y cuantificar biomarcadores volátiles y reconocer los grupos de alto riesgo de cáncer de pulmón”, explica José S. Torrecilla, profesor del departamento de Ingeniería Química de la UCM e investigador principal del grupo español.
Tal y como revela un artículo publicado en Advanced Materials, la tecnología –que está siendo validada en varios centros hospitalarios– detecta el tumor al registrar la composición química del aliento. Esta está directamente relacionada con la química de la sangre o con la actividad metabólica, que se encuentra alterada debido a la presencia del cáncer.
“Una de sus ventajas es que el médico puede recibir la evaluación del paciente pocos segundos después de haber introducido su aliento en el equipo”, afirma John C. Cancilla, investigador del equipo de la UCM y coautor del trabajo.
Los científicos de la universidad madrileña han aplicado los algoritmos matemáticos inteligentes que tratan las señales procedentes de los sensores de la herramienta. Esta también se puede emplear para monitorizar la efectividad del tratamiento en pacientes diagnosticados con la enfermedad.
El método se ha desarrollado en el marco del proyecto europeo LCAOS, financiado por el Séptimo Programa Marco. “Su objetivo es reducir la mortalidad por este tipo de tumor mediante una detección precoz y no invasiva, con el análisis periódico del paciente a costes reducidos a través de algo básico como el aliento”, destaca Gemma Matute, integrante del grupo de la UCM que participa en el proyecto.
El cáncer de pulmón supone el 28% de las muertes en el mundo. En Europa, aparecen cada año 384.0000 nuevos casos y pierden la vida 342.000 personas como consecuencia de la enfermedad.
Parte del consorcio de LCAOS, con la participación de la UCM y coordinado por Hossam Haick, del Instituto de Tecnología de Israel, está desarrollando herramientas similares para el diagnóstico precoz de otro tipo de cáncer, el gástrico.

sábado, 11 de junio de 2016

FÁRMACO EXPERIMENTAL PARA REVERTIR CAMBIOS GENÉTICOS EN EL ALZHÉIMER


El envejecimiento se cobra su precio en el cerebro, y las células del hipocampo, una región cerebral con circuitos cruciales para el aprendizaje y la memoria, son particularmente vulnerables a cambios que pueden llevar al Mal de Alzheimer o al declive cognitivo ordinario. Con la esperanza de contrarrestar los cambios que pueden llevar a estas dos afecciones, el equipo de Ana Pereira, de la Universidad Rockefeller en Estados Unidos, ha empezado a examinar los efectos de un fármaco de que se sabe que afecta a estos circuitos.
En su nueva investigación, este equipo ha encontrado que el fármaco, el riluzol, es capaz de revertir cambios genéticos esenciales asociados con estas afecciones.
En el envejecimiento y en la enfermedad de Alzheimer, el glutamato (una sustancia señalizadora) puede acumularse entre las neuronas, dañando los circuitos. Cuando Pereira y sus colegas trataron a ratas con riluzol, observaron una serie de cambios. Lo más notable, quizá, fue que la expresión de las moléculas responsables de despejar el exceso de glutamato regresó a niveles más típicos de los individuos jóvenes y sanos.
En experimentos previos de Pereira, el fármaco fomentó cambios estructurales en neuronas de rata que previenen la pérdida de memoria observada a menudo en los animales viejos. Pereira está actualmente probando por vez primera el riluzol en pacientes del Mal de Alzheimer, en un ensayo clínico realizado en el Hospital de la Universidad Rockefeller.


lunes, 6 de junio de 2016

LA MENOPAUSIA SE RELACIONA CON UN SUEÑO DE PEOR CALIDAD


Investigadores de la Universidad de Murcia (UMU), en España, han estudiado diversos aspectos de la menopausia, comparando lo que comen, la hora del sueño y de la comida y los ritmos diarios de cortisol en saliva (marcador de salud circadiana asociado con el estrés) de mujeres posmenopáusicas con mujeres más jóvenes premenopáusicas.
En el trabajo, publicado en la revista Menopause, se ha utilizado una muestra de 177 mujeres: 127 premenopáusicas (alrededor de los 40 años) y 50 posmenopáusicas (recién entradas en la menopausia).
“Hemos determinado cómo son sus cambios de temperatura y sus ritmos de actividad y reposo durante 8 días consecutivos, mediante unos dispositivos colocados en la muñeca y desarrollados por Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología de la UMU”, explica Marta Garaulet, investigadora principal del trabajo, quien destaca que las mediciones se han hecho mediante polisomnografía domiciliaria, es decir, en las casas de las participantes, con el fin de evitar el nerviosismo que genera desplazarse al centro médico.
A la luz de los resultados alcanzados, las mujeres posmenopáusicas se duermen temprano y se despiertan precozmente. “Puede decirse que estas mujeres muestran un adelantamiento de fase aproximadamente de una hora en los ritmos de actividad y reposo y en los hábitos de sueño y alimentación frente a las premenopáusicas”, aclara Garaulet.
Además, según otro de los colaboradores de este estudio, José Antonio Ros, del Servicio de Neumología del Hospital Virgen de la Arrixaca, las mujeres después de tener la menopausia presentan con más frecuencia el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS), un problema que conlleva un mayor riesgo cardiovascular: cardiopatía isquémica, hipertensión arterial y los ictus.
En cuanto a los resultados obtenidos sobre el patrón de cortisol del día, la catedrática defiende que las mujeres posmenopáusicas manifiestan un aplanamiento en el ritmo diario del cortisol semejante al que se produce en situaciones de estrés crónico y que se asocian con mayor obesidad en el abdomen y aumento de la presión arterial, y están relacionadas  también con trastornos del sueño y cambios en la salud circadiana.
Este trabajo, en el que también han colaborado Cecilia Gómez-Santos y Cristina Bandín Saura, ambas investigadoras del equipo de Obesidad de la UMU, y Pedro Francisco Castell de la Sección de Instrumentación Psicológica de la UMU, revela además que la disminución de la calidad del sueño con la menopausia se asocia a una menor temperatura de la piel durante las horas en las que el sueño debería ser más profundo. Así Garaulet indica que “las mujeres posmenopáusicas tienen menos capacidad de disipar el calor a través la vasodilatación de la sangre periférica”.
Las pequeñas diferencias de temperatura pueden tener un impacto relevante en la calidad del sueño de las mujeres estudiadas. De esta manera, “incluso cambios mínimos en la temperatura de la piel podrían ser suficientes para perturbar el sueño. Por ejemplo, una adecuada vasodilatación en el pie ha demostrado que se asocia con el aumento de la secreción de melatonina y facilita el comienzo del sueño”, añade Garaulet.
Por último, la investigadora de la UMU recomienda a aquellas mujeres que tengan la menopausia utilizar ropa liviana para mejorar la eficiencia del sueño; evitar las mantas pesadas aislantes y la exposición intensa a la luz durante la noche; reducir el estrés y las preocupaciones antes de acostarse; evitar la realización de actividad física durante las dos o tres horas previas a la hora habitual del sueño; cenar al menos dos horas y media antes de ir a dormir y siestas cortas de no más de 20 minutos.
Estudios anteriores a este habían demostrado ya que aproximadamente el 46-48% de las mujeres entre 44 y 64 años de edad indican alteraciones del sueño. “La razón de esta relación es todavía desconocida, pero puede estar asociada con valores disminuidos de estrógenos o progesterona”, concluye Garaulet.

domingo, 5 de junio de 2016

LA FLORA INTESTINAL DEPENDE DE NUESTRO ESTILO DE VIDA


El Proyecto Flamenco sobre Flora Intestinal, uno de los mayores estudios en voluntarios sanos sobre la variación de dichas comunidades bacterianas, ha presentado sus primeros resultados, publicados en la revista Science.
A través del análisis de más de mil muestras de heces humanas, un equipo de investigadores del Instituto de Biotecnología de Flandes (Bélgica), dirigido por Jeroen Raes, ha identificado 69 factores ligados a la composición de la flora. La mayoría de estas variables están relacionadas con el tiempo de tránsito –el que le toma a los alimentos ir desde la boca hasta el final del intestino–, la dieta, la medicación, el sexo y la edad.
Junto con su equipo, Raes mapeó la composición de la flora intestinal de alrededor de 5.000 voluntarios en Flandes. El propósito fue analizar los vínculos entre la flora intestinal humana y la salud, y el estilo de vida.
Las conclusiones proporcionan información importante para futuras investigaciones y estudios clínicos. Su integración con otros datos recogidos en el mundo revela un conjunto de 14 géneros de bacterias que conforman la esencia universal de la microbiota presente en todos los individuos.
"Nuestro trabajo ha dado una enorme cantidad de nueva información sobre la composición de la microbiota de las personas normales como tú y como yo”, explica Raes. “La mayoría de los estudios anteriores se centraban en enfermedades específicas o en un ámbito geográfico mucho menor”, añade.
Sin embargo, el análisis de la flora intestinal ‘promedio’ es básico para el desarrollo de diagnósticos y medicamentos a base de bacterias intestinales. “Es necesario comprender lo que es normal antes de poder entender y tratar la enfermedad", añade Raes.
Al analizar factor por factor, el tiempo de tránsito de las heces mostró la asociación más fuerte a la hora de desentrañar la composición de la flora. También la dieta es un factor importante, fundamentalmente en relación al consumo de fibra.
Además, se comprobó que un grupo de bacterias particular poseía una preferencia por el chocolate negro. "El efecto del chocolate belga", bromea Raes. También se encontró una asociación entre la composición de la flora intestinal y el consumo de cerveza.
La medicación tenía igualmente un fuerte vínculo con el perfil de la flora intestinal. Sin embargo, otros resultados del proyecto requieren una investigación más profunda, como la relación entre flora intestinal y factores relacionados con la capacidad de absorción de oxígeno.
Los investigadores no solo identificaron una asociación con antibióticos y laxantes, sino también con los medicamentos de la fiebre del heno y las hormonas utilizadas para la anticoncepción o para el alivio de los síntomas de la menopausia.
Sorprendentemente, el modo de nacer (parto natural o cesárea) o la alimentación con leche materna no se vieron reflejados en la composición de la microbiota adulta. "Estos resultados son esenciales para estudiar enfermedades como el párkinson, que se asocia típicamente con el tiempo de tránsito intestinal, que a su vez impacta en la composición de la microbiota", subraya Raes.
La colaboración con el estudio LifeLines holandés permitió a los investigadores reproducir sus resultados. Así, más del 90% de los factores identificados también fueron detectados en la cohorte holandesa.
Colaboraciones internacionales como estas son la clave para avanzar en el campo y acelerar el camino hacia el desarrollo de fármacos basados en la flora intestinal. "La replicación añade una gran robustez a los resultados", enfatiza Raes.
Aunque el proyecto de la flora intestinal flamenca ha enriquecido enormemente el conocimiento sobre su composición, esto solo permitía explicar el 7% de su variación. Por ello, todavía queda mucho trabajo por hacer para esbozar todo el ecosistema de esta flora.
El laboratorio de Raes estima que serán necesarios alrededor de 40.000 muestras humanas solo para capturar una imagen completa de la biodiversidad de la flora intestinal. Los autores ya están planificando estudios de seguimiento para explorar la evolución de la flora intestinal en el tiempo. 

sábado, 4 de junio de 2016

LA PELVIS FEMENINA CAMBIA CON LOS AÑOS PARA FACILITAR EL PARTO


Un nuevo estudio, publicado en la revista PNAS, muestra que la morfología de la pelvis de las mujeres cambia a lo largo de los años. Así, con el tiempo se adapta a los patrones hormonales y facilita el parto.
El 'dilema obstétrico' –término acuñado por el antropólogo Washburn– plantea por qué la evolución no ha preparado la pelvis femenina para tener partos más sencillos y menos dolorosos, ya que mientras la raza humana tarda nueve horas de media en dar a luz, los partos de los grandes simios duran apenas dos horas.
Las hipótesis sugieren que el tamaño y la forma de esta región anatómica de las mujeres representa un equilibrio entre la necesidad de una pelvis ancha, para dar a luz a bebés de un tamaño cerebral grande, y la necesidad de una pelvis estrecha, para una locomoción bípeda eficiente.
Esta conjetura ha sido cuestionada recientemente por un equipo de investigadores de la Universidad de Zúrich (Suiza). Según Marcia S. Ponce, una de las autoras del estudio, “los cambios en la estructura de la pelvis no vienen dados por la evolución, como se pensaba, sino más bien por el desarrollo individual –ontogenia– de cada ser humano de sexo femenino”.
Mediante tomografía computarizada examinaron el desarrollo de la pelvis de 275 individuos con edades comprendidas desde el nacimiento hasta los 95 años de edad. Los resultados mostraron que, hasta el inicio de la pubertad, el desarrollo de la pelvis es paralelo en mujeres y hombres. A partir de ese punto, la pelvis femenina empieza a diferenciarse de la del hombre, ampliándose para facilitar el parto.
“El ensanchamiento alcanza su punto máximo a los 25 años y se mantiene hasta los 40, lo que coincide con el periodo de máxima fertilidad en la mujer. A partir del inicio de la menopausia, la pelvis se comienza a estrechar y su desarrollo se torna de nuevo similar al de la pelvis masculina”, explica a Sinc Ponce.
Mientras que el ensanchamiento de la pelvis proporciona condiciones óptimas para el parto, la morfología postreproductiva, menos amplia, es mucho más favorable para la estabilidad de la cintura pélvica, los órganos abdominales durante la postura erguida y la locomoción bípeda. v
Tal y como apunta el trabajo, los factores que producen el cambio morfológico a lo largo de los años son de naturaleza hormonal. “El estrógeno controla el patrón de desarrollo de la pelvis femenina y modula la complejidad de estos procesos”, comenta Marcia.
La nutrición también tiene un efecto sobre los cambios morfológicos, pero de manera indirecta. La producción de estrógeno está bajo la influencia del entorno y de factores fisiológicos como el índice de masa corporal (IMC). “Un entorno con recursos abundantes implica un incremento del IMC que conduce a una mayor producción de esta hormona, que a su vez influye el ensanchamiento de la pelvis durante la pubertad, preparando así el cuerpo para neonatos más grandes”, añade la experta. 

lunes, 30 de mayo de 2016

EL GENOMA DE LA ZANAHORIA


Las zanahorias pertenecen al árbol filogenético de otras plantas como el apio, la lechuga o el girasol. Sin embargo, los genomas de estos cultivos, importantes en las dietas humanas en todo el mundo, aún no habían sido publicados, hasta hoy.
Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Wisconsin–Madison (EE UU), en el que participa la empresa española Sequentia Biotech, describe en la revista Nature Genetics la secuenciación del genoma de la zanahoria.
“Los usuarios inmediatos de toda la secuencia del genoma serán los productores de plantas, que lo utilizarán para la selección asistida por marcadores para que resistan a las enfermedades de las semillas y para saber más sobre las características del cultivo. También va a ser útil para varios laboratorios que llevan a cabo investigación fundamental sobre los pigmentos de la zanahoria, su respuesta al estrés biótico y abiótico, su crecimiento, reproducción y evolución”, asegura a Sinc Philipp Simon, investigador de la Universidad de Wisconsin–Madison y coautor del estudio.
Los investigadores compararon la secuencia de la zanahoria con otros genomas de plantas y determinaron cuándo se produjo la divergencia en la evolución de estas hortalizas. Así saben que la zanahoria se separó de la uva hace 113 millones de años, del kiwi hace 101 millones de años, y de la patata y el tomate hace 90,5 millones de años. “Con la publicación de la secuencia del genoma de la zanahoria –añade  Simon– la evolución de este grupo de plantas se entiende mejor”.
Según el científico, “el genoma contribuirá a nuestra comprensión de las vías de biosíntesis de otros rasgos de la zanahoria, incluidos los genes que influyen en la acumulación de carotenoides, antocianinas, hidratos de carbono y terpenoides. Asimismo, ampliará el conocimiento sobre plagas y enfermedades, resistencia, respuestas al estrés abiótico, reproducción y crecimiento; y ayudará a producir cultivos más eficientes”.
Los científicos saben que las frutas y verduras no son solo una fuente de calorías y fibra, sino que también proveen numerosas vitaminas y otros compuestos que tienen un efecto beneficioso sobre la salud. “Los avances en las tecnologías de secuenciación dan a los científicos de plantas nueva información para desarrollar variedades de cultivos con mayor valor nutricional”, añade el investigador.
El número de genes en el genoma de zanahoria (32.113) es típico para las plantas, que rondan los 30.000 de media. “Es interesante que los genomas de plantas, en promedio, contienen más genes que el genoma humano. Esto se debe probablemente a que muchos genomas de las plantas se han duplicado durante el curso de su evolución”, argumenta Simon.
Hasta la fecha, se han secuenciado más de 100 genomas de plantas, incluyendo los de aproximadamente 11 cultivos de hortalizas como la patata, el tomate, el pepino o el pimiento.
Los autores del estudio se encontraron con un gen responsable de la alta acumulación de beta-caroteno, un precursor de la vitamina A, en la raíz de la zanahoria. “El gen que se describe da cuenta de la capacidad de las raíces de zanahoria para acumular pigmentos carotenoides y es uno de los dos genes responsables de la conversión de zanahorias de color blanco (tipo salvaje ancestral) a naranja”.
Sin él, las raíces de zanahoria podrían ser blancos (sin pigmento carotenoide), o naranja pálido (con bajas cantidades de beta-caroteno). Basándose en registros históricos han sido capaces de descubrir cómo las zanahorias de color naranja oscuro (con altas cantidades de beta-caroteno) entraron por primera vez al mercado de verduras hacia el año 1500. “Se necesita tanto la mutación del gen Y, como la mutación del gen Y2 para que las zanahorias tengan altas cantidades de beta–caroteno”, concluye Simon.