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domingo, 1 de marzo de 2015

MEDIR EL NIVEL DE GLUCOSA SIN PINCHANZOS


Las personas con diabetes a menudo deben comprobar sus niveles de glucosa varias veces al día, utilizando dispositivos que emplean una diminuta aguja para extraer una pequeña muestra de sangre de la punta de un dedo. Los pacientes que evitan esta comprobación porque les desagrada o la encuentran difícil de realizar afrontan un riesgo más alto de tener mala salud. Debido a ello, la comunidad científica ha estado buscando formas menos invasivas de vigilar los niveles de la glucosa.
Unos ingenieros en nanotecnología han desarrollado y puesto a prueba un tatuaje temporal que extrae muestras del fluido existente entre las células de la piel, y que mide el nivel de glucosa en él. Este primer ejemplo de dispositivo flexible y fácil de llevar puesto podría ser un prometedor paso adelante en la comprobación no invasiva de la glucosa para pacientes con diabetes.
El sensor es obra del equipo de Amay Bandodkar, en el laboratorio del Profesor Joseph Wang, en la Escuela Jacobs de Ingeniería, dependiente de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos.
Tatuajes temporales basados en este sensor podrían encontrar otras aplicaciones, como la detección de metabolitos de relevancia médica en el cuerpo o el suministro de medicinas a través de la piel.
Por el momento, el tatuaje no proporciona la clase de lectura numérica que un paciente necesitaría para vigilar su propia glucosa. Pero este tipo de lectura está siendo desarrollado por investigadores en ingeniería eléctrica e informática en la misma universidad. El instrumento de lectura acabará teniendo también capacidades de emisión por Bluetooth, para enviar esta información directamente al médico del paciente en tiempo real o almacenar los datos en la nube.
El equipo de investigación está asimismo trabajando en formas de que el tatuaje dure más tiempo, sin que su costo aumente. Actualmente, el tatuaje sensor puede tiene una vida útil de 1 día. De todos modos, estos tatuajes sensores son extremadamente baratos, del orden de unos pocos céntimos o centavos, y por tanto pueden ser reemplazados sin que ello constituya una gran carga financiera.


martes, 27 de mayo de 2014

SE DESCUBRE CÓMO LAS CÉLULAS TUMORALES SE VUELVEN ADICTAS AL AZÚCAR


Si algo caracteriza a las células tumorales es su crecimiento descontrolado. Y, para ello, necesitan mucha energía. Para conseguirla, las células tumorales captan toda la glucosa que pueden. Este fenómeno se descubrió en 1927, y se llamó efecto Warburg. Pero, hasta ahora, nadie había explicado cómo se originaba el proceso. Lo ha hecho el equipo del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge (Idibell) que dirige Manel Esteller, y lo publica Nature Communications.
“Estábamos buscando genes que no funcionaban en las células tumorales y encontramos uno alterado, pero desconocíamos cuál era su acción. Descubrimos que era el gen responsable de eliminar el exceso de receptores de glucosa”, explica Esteller en una nota. Cuando se inhibe, esos receptores (proteínas que están en la superficie de las células que se dedican a pescar la glucosa en el torrente sanguíneo) se multiplican, y se dedican a alimentar la voracidad de los tumores. “La célula inactiva al gen que debería degradar al receptor de glucosa en condiciones sanas y al dejar de hacerlo, ese tumor tiene una superactivación de este receptor que capta todas las moléculas de glucosa de su alrededor y las usa para obtener energía rápida para proliferar”, añade Esteller.
El proceso es muy poco eficiente (la energía celular se obtiene de otras moléculas, como el ATP, que se reciclan fácilmente), y puede ser una causa del debilitamiento y adelgazamiento de las personas con cánceres, ya que las células tumorales consumen un nutriente básico para otros procesos (entre otros, los neuronales).
El trabajo es el segundo que se publica de forma consecutiva con la misma característica: no es específico para un tipo de tumor. Ayer hubo otro, en Nature, que describía un proceso de limpieza del material genético como posible diana de los tratamientos oncológicos. El objetivo de este trabajo es similar: “La parte interesante para futuros tratamientos es que si usando fármacos le quitamos esta fuente energética, el tumor muere porque no puede adaptarse fácilmente a usar otros sustratos para obtener energía para sobrevivir”, dice Esteller.

viernes, 16 de mayo de 2014

REEMPLAZAR LA FRUCTOSA POR GLUCOSA NO DISMINUYE EL RIESGO DE SOBREPESO


Después de años durante los cuales la fructosa ha sido demonizada como una causa importante de obesidad, ahora parece que su papel no es tan importante como se creía, y que reemplazar fructosa por glucosa, como a menudo se ha venido recomendando, no mitiga el riesgo de sobrepeso.
Así se ha determinado en un estudio llevado a cabo por el equipo del Dr. John Sievenpiper, del Hospital St. Michael, en Toronto, Canadá. Estos expertos han comprobado que no hay beneficios en el reemplazo de la fructosa por glucosa en alimentos preparados industrialmente. Esto, por supuesto, no significa que un consumo excesivo de fructosa, glucosa u otros productos comparables no vaya a conducir a un aumento de peso o a otros problemas de salud.
Utilizando datos de ensayos clínicos realizados en el marco de investigaciones previas, el Dr. Sievenpiper y su equipo compararon los efectos de la fructosa y los de la glucosa en referencia a distintos factores de riesgo para la salud. En el estudio se encontró que el consumo de fructosa puede incrementar el colesterol total y los triglicéridos postprandiales, un tipo de grasa presente en la sangre. Sin embargo, la fructosa no parece afectar más de lo que hace la glucosa a la producción de insulina, ni a los valores de otras grasas en la sangre, ni a indicadores de la enfermedad de hígado graso.
De hecho, la fructosa mostró beneficios potenciales mayores que los de la glucosa en algunas categorías de factores de riesgo importantes.
El Dr. Sievenpiper atribuye las conclusiones de estudios anteriores que apuntaban a que la fructosa era la principal causa de la obesidad, al hecho de que la fructosa es metabolizada de modo diferente a como se metaboliza la glucosa. "A igualdad de condiciones en cuanto a cantidad de calorías, encontramos que la fructosa puede en realidad ser mejor que la glucosa para ayudar a mantener valores aceptables de peso corporal, presión arterial y control de la glucemia", dictamina el Dr. Sievenpiper, quien alerta, sin embargo, sobre los riesgos del consumo excesivo. Es ese consumo por encima de lo recomendable, y no el tipo concreto de azúcar que se consuma, lo que entraña un riesgo significativo de aumentar de peso por encima de lo saludable.





lunes, 26 de marzo de 2012

NIVELES ALTOS CRÓNICOS DE GLUCOSA PUEDEN DAÑAR EL CORAZÓN

La hiperglucemia (nivel alto de azúcar en sangre) puede dañar al corazón, incluso en pacientes sin antecedentes de enfermedades cardiacas o diabetes. Así lo sugieren los resultados de un nuevo estudio.
En esta investigación se ha comprobado que los niveles elevados de HbA1c, un indicador de diabetes e hiperglucemia con carácter crónico, estaban asociados, en las personas analizadas, con ciertos niveles de la proteína cTnT, un indicador de daños cardiacos detectado en la sangre.
El análisis con muy alta sensibilidad usado por el equipo de investigación, dirigido por especialistas de la Escuela Bloomberg de Salud Pública, dependiente de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, detectó niveles de cTnT diez veces menores a los encontrados en pacientes a quienes se les había diagnosticado un infarto.
Los resultados sugieren que la hiperglucemia puede estar relacionada con un daño cardíaco independiente de la aterosclerosis.
Ya se sabía que la hiperglucemia y la diabetes están asociadas a un mayor riesgo de infarto y enfermedades coronarias, pero el nuevo estudio aporta pistas sobre los mecanismos exactos subyacentes en esa relación.
Los resultados obtenidos por el equipo de Elizabeth Selvin y Jonathan Rubin sugieren que los niveles de glucosa elevados de modo crónico pueden contribuir a la aparición de daños cardiacos.
Para el estudio, los investigadores hicieron un seguimiento de 9.662 personas. Ninguno de los participantes padecía de enfermedad coronaria ni tenía historial de insuficiencia cardiaca. Los niveles altos de HbA1c estuvieron asociados con niveles elevados de cTnT. Esta relación estuvo presente con niveles de HbA1c incluso por debajo del umbral usado para diagnosticar la diabetes.
El nuevo estudio apunta a otras posibles vías por las cuales la diabetes y los niveles elevados de glucosa pueden estar asociados a las enfermedades cardíacas. Principalmente, la glucosa no sólo podría estar asociada a una mayor incidencia de la aterosclerosis, sino que es posible que los niveles altos de glucosa puedan dañar directamente al músculo cardíaco.

lunes, 19 de marzo de 2012

MEDIR LOS NIVELES DE GLUCOSA EN LA SALIVA, EN VEZ DE EN LA SANGRE

Para las muchas personas con diabetes que hay en el mundo, la vía habitual de verificar sus niveles de glucosa es extrayéndose sangre. Es un método invasivo y produce, aunque sea poco, algo de dolor.
Un equipo de investigadores está trabajando en un nuevo sensor que pueda determinar los niveles de azúcar en la sangre mediante una medición de las concentraciones de glucosa en la saliva.
La técnica se aprovecha de avances en la nanotecnología así como en la plasmónica de superficie. El equipo, de la Universidad Brown en Estados Unidos, creó mediante grabado miles de interferómetros plasmónicos en un biochip del tamaño de una uña, y usó éste para medir la concentración de moléculas de glucosa presentes en una muestra de agua. Sus resultados indican que este biochip puede detectar niveles de glucosa similares a los presentes en la saliva humana.

La concentración de la glucosa en la saliva humana suele ser alrededor de 100 veces inferior a la de la sangre. Por eso, hasta ahora resultaba demasiado problemático intentar medirla en la saliva mediante dispositivos que fuesen lo bastante prácticos y baratos.
Los resultados de la nueva investigación demuestran que es factible usar interferómetros plasmónicos para detectar moléculas en concentraciones bajas.
La técnica puede ser usada para detectar otras sustancias químicas o agentes biológicos, incluyendo por ejemplo esporas de ántrax (carbunclo), y además hacer al mismo tiempo todas las mediciones para las posibles detecciones, en paralelo, usando el mismo chip.
El siguiente paso que planea dar el equipo del ingeniero Domenico Pacifici, profesor en la citada universidad, es construir sensores diseñados específicamente para la glucosa y otras sustancias con el fin de realizar más pruebas sobre la capacidad de detección de estos dispositivos.