BIENVENIDOS.
MUCHOS DE LOS RECURSOS HAN SIDO OBTENIDOS EN LA RED Y PUEDEN ESTAR SOMETIDOS A LOS DERECHOS DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL.SI ALGUNO DE LOS AUTORES CONSIDERA ABUSIVO SU USO, NO TIENE MÁS QUE PONERSE EN CONTACTO CON LA PERSONA QUE ADMINISTRA ESTE BLOG.

Mostrando entradas con la etiqueta . Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta . Mostrar todas las entradas

martes, 14 de abril de 2015

EGCG: SUSTANCIA DEL TÉ VERDE, MATA SELECTIVAMENTE CÉLULAS DEL CÁNCER ORAL




Un compuesto químico presente en el té verde podría desencadenar un ciclo que mata las células de cáncer oral, dejando intactas a las células sanas, según los resultados de una investigación reciente. Lo descubierto en este estudio podría llevar a tratamientos para el cáncer oral, así como para otros tipos de cáncer.
En estudios anteriores se mostró que la sustancia conocida como EGCG, presente en el té verde, mató células de cáncer oral sin dañar a las normales, pero los investigadores no entendían las razones para esta capacidad de ataque tan selectiva.
Ahora, el equipo del profesor Joshua Lambert, de la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park, Estados Unidos, ha averiguado que el EGCG puede activar un proceso en las mitocondrias de las células cancerosas que lleva a la muerte celular. El EGCG hace algo que daña a las mitocondrias y ese daño inicia un ciclo que causa más daños, agravándose la situación hasta el punto de provocar la autodestrucción de la célula mediante la muerte celular programada. Parece que el EGCG ocasiona la formación de especies reactivas del oxígeno en las células cancerosas, lo que daña a las mitocondrias, y estas responden fabricando más especies reactivas del oxígeno.
A medida que avanzan los estragos en las mitocondrias, la célula cancerosa reduce la expresión de los genes antioxidantes, rebajando aún más sus defensas. Así pues, por un lado se apaga este mecanismo de protección y por el otro el EGCG causa este estrés oxidativo.
En los experimentos realizados, el EGCG no ocasionó esta reacción en células normales. De hecho, pareció incrementar las capacidades protectoras de la célula.
El próximo paso en esta línea de investigación será estudiar el mecanismo en animales. Si estas pruebas y los posteriores ensayos clínicos con humanos tienen éxito, los investigadores confían en poder crear tratamientos anticáncer que sean tan efectivos como los actuales pero sin los efectos secundarios dañinos que por desgracia estos tienen.

sábado, 1 de noviembre de 2014

EL TÉ Y LOS CÍTRICOS PUEDEN PREVENIR EL CÁNCER DE OVARIO

Un taza de té y zumo de naranja puede ser una buena opción para prevenir el cáncer de ovario. Lo asegura un estudio de la Universidad de East Anglia (Gran Bretaña).
La investigación revela que las mujeres que consumen alimentos que contienen flavonoles y flavanonas (ambas subclases de flavonoides de la dieta) disminuyen significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de ovario epitelial, la quinta causa de muerte por cáncer entre las mujeres.
Los investigadores han analizado los hábitos alimenticios de 171.940 mujeres de edades comprendidas entre los 25 y 55 años durante más de tres décadas. Así han visto que aquellas que consumieron alimentos y bebidas con alto contenido de flavonoles (presente en el té, vino tinto, manzanas y uvas) y flavanonas (se encuentra en cítricos y zumos) eran menos propensas a desarrollar la enfermedad.
Según señala Aedin Cassidy, directora del estudio que se publica en «American Journal of Clinical Nutrition», este es el primer estudio a gran escala que analiza en si la ingesta habitual de diferentes flavonoides puede reducir el riesgo de cáncer de ovario epitelial. Y parece ser que sí: «hemos encontrado que las mujeres que consumen alimentos ricos en estos dos grupos de sustancias -flavonoles y flavanonas- tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar cáncer de ovario epitelial. 
La investigadora destaca que es importante que las principales fuentes de estos compuestos sean el té y los cítricos, que se incorporan fácilmente a la dieta. Esto sugiere, afirma, que simples cambios en la ingesta de alimentos podrían tener un impacto en la reducción del riesgo de cáncer de ovario. Por ejemplo, «beber dos tazas de té negro cada día se asociaba con una reducción del 31% en el riesgo de cáncer».
La investigación es la primera en examinar la relación entre las seis principales subclases de flavonoides presentes en la dieta normal con el riesgo de cáncer de ovario, y la primera en investigar el impacto de los polímeros y antocianinas. 



Fuente: ABC

jueves, 24 de abril de 2014

EL TE VERDE MEJORA LA MEMORIA A CORTO PLAZO

Al té verde se le atribuyen muchos efectos positivos para la salud. Ahora, los resultados de una investigación aportan la primera evidencia de que el extracto de té verde mejora las funciones cognitivas, en particular la memoria de trabajo. Ésta es la clase de memoria a corto plazo que nos permite recordar durante unos instantes, sin necesidad de tomar nota, un número telefónico que no sabíamos y que nos acaban de decir. Gracias a esta memoria podemos teclear directamente ese número telefónico sin tener que apuntarlo primero. La memoria de trabajo la empleamos miles de veces al día y es la que nos permite realizar trabajos de cierta complejidad, por fases, de una manera lo bastante fluida.
En estudios anteriores, se han analizado concienzudamente los ingredientes del té verde en el marco de investigaciones sobre sustancias anticancerígenas. Más recientemente, la comunidad científica se ha estado preguntando sobre la influencia positiva de esta bebida en el cerebro humano. Varios estudios pudieron conectar el té verde con efectos beneficiosos sobre el rendimiento cognitivo. Sin embargo, los mecanismos neurales que subyacen en este efecto de mejora cognitiva promovida por el té verde continuaron siendo desconocidos. Ahora esta situación ha cambiado.
Los autores del nuevo estudio, de la Universidad de Basilea en Suiza, han comprobado que el extracto del té verde incrementa la conectividad efectiva del cerebro, es decir, la influencia causal que un área del cerebro ejerce sobre otra. Este efecto sobre la conectividad también llevó a una mejora en el propio rendimiento cognitivo durante unos experimentos: Los sujetos de estudio tuvieron resultados significativamente mejores en tareas de memoria de trabajo después de tomar extracto de té verde.
En las pruebas llevadas a cabo por los equipos de investigación de los profesores Christoph Beglinger y Stefan Borgwardt, los sujetos de estudio, hombres sanos todos ellos, recibieron una bebida no alcohólica que contenía varios gramos de extracto de té verde, antes de resolver tareas para las que era vital usar la memoria de trabajo. Los científicos analizaron, mediante imágenes captadas por resonancia magnética, cómo afectaba ese consumo de extracto de té verde a la actividad cerebral de los hombres. Las imágenes mostraron una conectividad aumentada entre la corteza parietal y la corteza frontal. Este efecto se correlacionó de forma positiva con una mejora en el rendimiento de los participantes en la realización de las tareas. Ello sugiere, tal como apunta Borgwardt, que el té verde podría incrementar la plasticidad sináptica a corto plazo del cerebro.


jueves, 24 de octubre de 2013

EL CAFÉ Y EL TÉ PODRÍAN AYUDAR A LAS PERSONAS CON HÍGADO GRASO NO ALCOHÓLICO

Un equipo internacional de investigadores dirigidos desde la Escuela de Medicina de la Universidad Duke en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, así como desde la Escuela Médica de Postgrado adscrita a la Universidad Duke y a la Universidad Nacional de Singapur, ha llegado a la conclusión de que una dosis adecuada de cafeína podría mitigar el problema de hígado graso en personas con enfermedad de hígado graso no alcohólico (NAFLD por sus siglas en inglés).
En el mundo, el 70 por ciento de las personas diagnosticadas con diabetes y obesidad tienen enfermedad de hígado graso no alcohólico, provocada por causas distintas al consumo excesivo de alcohol, como su nombre sugiere.
Se estima que un 30 por ciento de los adultos en Estados Unidos tienen esta enfermedad, y su incidencia está aumentando en Singapur. No hay tratamientos efectivos contra la enfermedad de hígado graso no alcohólico, excepto seguir una dieta adecuada y hacer el suficiente ejercicio físico.
Utilizando cultivos de células así como modelos animales, el equipo de Paul Yen y Rohit Sinha, de la Escuela Médica de Postgrado-Duke-Universidad Nacional de Singapur, observó que la cafeína estimula la metabolización de lípidos almacenados en las células del hígado y disminuye la condición de hígado graso, en ratones que fueron alimentados con una dieta alta en grasa. Estos hallazgos sugieren que el consumo diario de una cantidad de cafeína equivalente a la contenida en 4 tazas de café o té puede ser beneficioso para prevenir en humanos la enfermedad de hígado graso no alcohólico o para tratarla si ya existe.

Los resultados de este estudio son, por tanto muy alentadores, pero, tal como sucede en otros casos parecidos, nadie debería comenzar a consumir café o té a raudales creyendo que a más cafeína, mejor será su salud hepática. En exceso, cualquier sustancia es nociva para la salud.
Esta investigación podría conducir al desarrollo de medicamentos basados en la cafeína que no provoquen los usuales efectos secundarios derivados del consumo de ésta, pero que retengan sus aparentes efectos terapéuticos en el hígado.

lunes, 17 de junio de 2013

EL TÉ VERDE Y EL CAFÉ DISMINUYEN LOS DERRAMES CEREBRALES

Los resultados de una investigación efectuada en Japón apuntan a que el té verde y el café pueden ayudar a reducir los riesgos de sufrir un derrame cerebral, especialmente cuando ambos son consumidos de forma regular. Las personas investigadas en el estudio que bebieron diariamente té verde o café tuvieron un riesgo aproximadamente de un 20 a un 30 por ciento menor de sufrir un tipo de derrame cerebral, en comparación con quienes consumieron esas bebidas con poca frecuencia.
Éste es el primer estudio a gran escala que examina juntos los efectos del té verde y del café sobre el riesgo de sufrir derrames cerebrales.
El equipo del Dr. Yoshihiro Kokubo, del Centro Nacional Cerebral y Cardiovascular de Japón, preguntó a 83.269 adultos japoneses sobre sus hábitos de consumo de té verde y café, y mantuvo un seguimiento de esas personas a lo largo de un promedio de 13 años. El equipo encontró que cuanto más té verde o café bebía la gente, menor era su riesgo de sufrir un derrame cerebral (accidente cerebrovascular o ataque de apoplejía).
Las personas que bebían al menos una taza de café al día tenían un 20 por ciento menos de riesgo de derrame cerebral que quienes raras veces bebían café.
Las personas que bebían de dos o tres tazas de té verde al día tenían un riesgo un 14 por ciento menor de derrame cerebral y las que bebían al menos cuatro tazas tenían un 20 por ciento menos de riesgo, en comparación con quienes raras veces bebían té.
Las personas que bebían al menos una taza de café o dos tazas de té verde al día tenían un 32 por ciento menos de riesgo de hemorragia intracerebral, en comparación con las que raras veces consumían estas bebidas. (La hemorragia intracerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro del cerebro. Alrededor del 13 por ciento de los derrames cerebrales son hemorrágicos.)
Los participantes en el estudio tenían entre 45 y 74 años de edad, había prácticamente la misma cantidad de hombres que de mujeres, y no padecían de cáncer ni de enfermedades cardiovasculares.
Durante los 13 años de seguimiento, los investigadores revisaron los registros médicos hospitalarios y certificados de defunción de los participantes, recopilando datos sobre enfermedades cardiacas, derrames cerebrales y causas de muerte. También ajustaron sus resultados para tener en cuenta la edad, el sexo y factores del estilo de vida como el hábito de fumar, el consumo de alcohol, el peso, la dieta y la práctica de ejercicios físicos.
El té y el café son las bebidas más populares en el mundo después del agua, por lo que los resultados de esta investigación podrían en principio aplicarse a la población de otros países.
No está claro cómo el té verde influye sobre el riesgo de sufrir derrames cerebrales. Un grupo de compuestos conocido como catequinas podría proporcionar cierta protección. Las catequinas tienen un efecto antiinflamatorio y antioxidante, incrementando la capacidad antioxidante y los efectos antitrombogénicos del plasma.
El café contiene ácido clorogénico, el cual reduce el riesgo de sufrir un derrame cerebral mediante la disminución de las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.
Por supuesto, como ocurre con cualquier producto, un consumo excesivo de café o té es perjudicial para la salud, de modo que nadie debería comenzar a beber cantidades ingentes de té o café.